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El concepto de «nueva molécula» puede parecer sencillo. Sin embargo, en la práctica, varía según los marcos normativos, que dependen de cómo definen y evalúan la innovación organismos como la FDA, EMA o la COFEPRIS. En México, esta clasificación va más allá de la novedad. Refleja cómo se interpretan el valor terapéutico y la diferenciación dentro del contexto normativo local.

En la práctica, en México se entiende por «molécula nueva» un producto farmacéutico que se considera innovador dentro del marco normativo local, en función de su mecanismo de acción, su contribución terapéutica y su grado de diferenciación respecto a las alternativas existentes.

Esta clasificación no se asigna automáticamente. Se determina mediante la evaluación de la COFEPRIS, concretamente a través de su Comité de Nuevas Moléculas (CMN), que examina las características científicas y clínicas del producto antes de definir su vía regulatoria.

Lo que hace que esta clasificación sea especialmente relevante es que no se basa únicamente en si un producto ha sido autorizado en otros lugares. Una molécula puede existir ya en otros mercados y, sin embargo, seguir considerándose «nueva» en México, dependiendo de cómo se posicione e interprete dentro del marco normativo local.

Por lo tanto, el concepto no es estático, sino contextual. Esto tiene implicaciones directas para la estrategia reguladora.

El hecho de que una molécula se clasifique como nueva influye en el nivel de evidencia exigido, en el proceso de evaluación y en el rigor del escrutinio regulatorio aplicado. Asimismo, determina los plazos y las expectativas de presentación, por lo que la adaptación temprana a los criterios locales se convierte en un factor fundamental a la hora de planificar.

En este contexto, entender qué se considera una molécula nueva en México no es solo una cuestión de definición, sino también de interpretación.

Aunque el concepto puede variar según los distintos marcos normativos a nivel mundial, en México viene determinado, en última instancia, por la forma en que se evalúa la innovación en el contexto local. Reconocer esta distinción permite a las organizaciones abordar la estrategia normativa con mayor claridad, coherencia y previsión.

Si su organización se está preparando para presentar una solicitud en México y necesita aclarar cómo la nueva clasificación de moléculas puede afectar a su proceso regulatorio, póngase en contacto con el equipo de Freyr para adaptar su estrategia a las expectativas de la COFEPRIS desde el principio.