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En Japón, la GVP (Buenas Prácticas de Farmacovigilancia) es un marco reglamentario que regula cómo las empresas farmacéuticas supervisan, evalúan e informan sobre la seguridad de los medicamentos después de su aprobación.

Establecida bajo la Ley de Productos Farmacéuticos y Dispositivos Médicos (Ley PMD) y aplicada por la PMDA, la GVP garantiza que los Titulares de la Autorización de Comercialización (MAH/DMAH) mantengan sistemas sólidos de farmacovigilancia durante todo el ciclo de vida del producto.

¿Qué abarca la GVP?

La GVP se centra en:

  • Recopilación y notificación de eventos adversos
  • Detección de señales y evaluación de riesgos
  • Gestión de bases de datos de seguridad
  • Notificación periódica de seguridad a la PMDA
  • Implementación de medidas de minimización de riesgos

En términos sencillos:
La GVP garantiza la seguridad continua de los medicamentos después de su aprobación.

Requisitos clave bajo la GVP

Las empresas deben establecer:

  • Un sistema de farmacovigilancia cualificado
  • SOPs definidos y flujos de trabajo de notificación
  • Presentación oportuna de informes de seguridad
  • Evaluación continua del riesgo-beneficio
  • Preparación para inspecciones para auditorías de la PMDA

Por qué es importante la GVP

Con el creciente escrutinio de la PMDA, el cumplimiento de la GVP es fundamental para:

  • Mantener las aprobaciones de productos
  • Evitar hallazgos reglamentarios
  • Garantizar la seguridad del paciente
  • Apoyar la gestión del ciclo de vida

La conclusión

La GVP no es solo un requisito de cumplimiento, es un compromiso continuo con la seguridad y la excelencia reglamentaria en Japón.