Información de Producto Electrónica (ePI) y sus desafíos
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La Información electrónica del producto (ePI) se refiere a la versión electrónica del Prospecto de información para el paciente (PIL) que se proporciona con los medicamentos. El ePI contiene información importante sobre el medicamento, como sus principios activos, indicaciones, contraindicaciones, instrucciones de dosificación, efectos secundarios, precauciones y condiciones de almacenamiento.

El propósito del ePI es proporcionar a pacientes, profesionales de la salud y reguladores información precisa y actualizada sobre los medicamentos. El ePI a menudo se proporciona en formatos electrónicos, como PDF o páginas web. Los profesionales de la salud y los pacientes pueden acceder a él a través de diversos canales, como sitios web de empresas farmacéuticas, portales de Agencias Reguladoras o aplicaciones móviles. Algunos ePI son interactivos e incluyen contenido multimedia, como videos o animaciones, para ayudar a los usuarios a comprender mejor la información proporcionada.

El ePI tiene como objetivo mejorar la accesibilidad y usabilidad de la información del producto, permitiendo a pacientes y profesionales de la salud acceder de forma rápida y sencilla a la información más actualizada y precisa sobre un producto. También apoya las actividades de farmacovigilancia, permitiendo actualizaciones de la información del producto en tiempo real en respuesta a nuevas preocupaciones de seguridad o a nueva evidencia clínica.

ePI forma parte de la transformación digital en curso de la atención sanitaria y está diseñado para mejorar la seguridad del paciente y apoyar un uso más eficaz y eficiente de los medicamentos y Dispositivos Médicos. ePI ofrece varios beneficios, como fácil acceso, interactividad y actualización de la información en tiempo real. Sin embargo, existen varios desafíos asociados con ePI, entre ellos:

  • Acceso: Si bien la ePI puede proporcionar un acceso fácil a la información del producto, requiere acceso a internet, un dispositivo y la capacidad de navegar por documentos electrónicos. Esto puede ser un desafío para los pacientes que no están familiarizados con el uso de la tecnología o que no tienen acceso a internet.
  • Barreras Lingüísticas: El ePI suele estar disponible en varios idiomas, pero puede que no esté disponible en todos los idiomas requeridos por los pacientes o los profesionales de la salud. Esto puede ser un desafío en países donde se hablan múltiples idiomas o donde hay un gran número de inmigrantes o refugiados que quizás no hablen el idioma oficial.
  • Experiencia del Usuario: El ePI debe ser fácil de usar y navegar, con un diseño intuitivo. De lo contrario, los pacientes pueden tener dificultades para encontrar la información que necesitan o pueden malinterpretar las instrucciones. Es importante asegurar que el ePI sea fácil de usar, especialmente para pacientes con alfabetización digital limitada.
  • Protección de Datos: El ePI puede contener información sensible que debe protegerse del acceso o la divulgación no autorizados. Esto requiere medidas de seguridad sólidas para garantizar la privacidad del paciente y la protección de los datos.
  • Cumplimiento Legal: El ePI debe cumplir con los requisitos reglamentarios de contenido, formato y accesibilidad. También debe actualizarse en tiempo real para reflejar la información de seguridad más reciente, lo que puede ser un desafío para los fabricantes.
  • Retos técnicos: El ePI debe ser accesible en una variedad de plataformas y dispositivos, lo cual puede ser un reto para los fabricantes. Los retos técnicos pueden incluir problemas de compatibilidad, formato y actualizaciones de software. Los fabricantes deben asegurarse de que el ePI sea compatible con diferentes dispositivos y sistemas operativos para garantizar que los pacientes y los profesionales de la salud puedan acceder a la información que necesitan.
  • Aceptación: Aunque la ePI ha estado disponible durante muchos años, algunos pacientes y profesionales de la salud aún pueden preferir el prospecto en papel (PIL). Los fabricantes pueden necesitar seguir proporcionando prospectos en papel (PIL) y ePI para satisfacer las necesidades de todos los pacientes y profesionales de la salud.

Aunque existen algunos desafíos asociados con la transición de los prospectos en papel a la ePI, las autoridades sanitarias globales están adoptando la ePI, y algunos países como Japón ya están exigiendo las ePI. Algunos países europeos también están en fase piloto y evaluando los beneficios asociados con la ePI.

Con las nuevas tecnologías que surgen cada día, la transición del papel a lo digital es el camino a seguir. La transición a los folletos electrónicos requiere expertos con conocimiento normativo que puedan facilitar el proceso. Con un equipo interno de profesionales, Freyr será el socio adecuado para esta transición. ¡Contáctenos!

Autor:

Nirupama Parate

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