La Oficina de Normalización de Kenia (KEBS) ha establecido una norma keniana que especifica los requisitos y los métodos de ensayo para los envases y paquetes de té utilizados en la distribución minorista de productos de té. La norma se aplica a formatos de envasado de té tales como bolsitas de té, paquetes de té, envases de té instantáneo y envases de té listo para beber, garantizando la seguridad, la calidad y la transparencia del producto para los consumidores. Sin embargo, quedan excluidos los sacos de té utilizados para el transporte a granel, ya que están regulados por separado en la norma KS ISO 9884-1.
La norma define el té como un producto derivado exclusivamente de las hojas, los brotes y los tallos tiernos de la especie vegetal Camellia sinensis, que se procesan mediante métodos de fabricación aceptables para su consumo como bebida. Asimismo, establece definiciones para los componentes del envase, como las bolsitas de té, los sobres de té y las cajas de cartón, y especifica que estos materiales deben ser aptos para uso alimentario y adecuados para el fin al que están destinados.
Para garantizar el cumplimiento de la normativa en materia de seguridad alimentaria e información al consumidor, la norma hace referencia a varias normas regionales y nacionales, entre ellas KS EAS 39, KS EAS 38, KS EAS 803, KS EAS 804 y KS EAS 805.
De acuerdo con las disposiciones sobre etiquetado, los envases de té deben incluir información esencial, como el país de origen, la fecha de fabricación, la fecha de caducidad, el número de lote, las condiciones de conservación, el nombre del producto, la marca y el nombre y la dirección física del fabricante o envasador. Otros requisitos incluyen el peso neto en gramos o kilogramos, la categoría del producto (por ejemplo, té a granel o bolsitas de té), la calidad del té indicada en orden descendente y el número de bolsitas de té en las cajas que las contienen.
La norma también establece criterios de origen para los productos que declaran proceder de Kenia. Para poder hacer tal declaración, las mezclas de té deben contener al menos un 90 % de té keniano. Además, en el envase deben figurar otros datos de etiquetado, como la fecha de envasado, las instrucciones de uso, las condiciones de conservación y la información sobre la trazabilidad.
La introducción de estos requisitos tiene por objeto normalizar las prácticas de envasado, mejorar la trazabilidad y la información al consumidor, y respaldar el control de calidad en todo el sector del té de Kenia, que sigue siendo una de las exportaciones agrícolas más importantes del país.