El Gobierno de Nueva Zelanda ha anunciado planes para llevar a cabo una prueba de etiquetado digital de alimentos de 12 meses para productos alimenticios preenvasados importados, con el objetivo de reducir las barreras reglamentarias al tiempo que se mantienen sólidas protecciones de seguridad alimentaria para los consumidores. La iniciativa surge tras una consulta pública realizada a finales de 2025, según lo exigido por la Ley de Alimentos de 2014 del país.
La prueba permitirá a minoristas seleccionados probar soluciones de etiquetado digital que proporcionan información del producto electrónicamente, al tiempo que garantizan que se sigan cumpliendo los requisitos fundamentales de seguridad alimentaria. Según Andrew Hoggard, Ministro de Seguridad Alimentaria de Nueva Zelanda, la iniciativa busca mejorar los resultados para los consumidores promoviendo la innovación en las prácticas de etiquetado y manteniendo sólidas salvaguardias reglamentarias.
Para implementar el programa, la autoridad de Seguridad Alimentaria de Nueva Zelanda supervisará la selección de participantes a través de un proceso de expresión de interés (EOI), que actualmente está abierto. La agencia evaluará a los solicitantes, proporcionará orientación durante el período de prueba, supervisará el cumplimiento y evaluará la eficacia general de la iniciativa. El plazo para presentar solicitudes de participación finaliza el 8 de abril.
La prueba se aplicará únicamente a alimentos preenvasados importados destinados a la venta al por menor en Nueva Zelanda que cumplan criterios de elegibilidad específicos. Los productos deben tener una etiqueta física en inglés, y esta no debe contener declaraciones nutricionales o de propiedades saludables que no cumplan los requisitos de composición especificados en el Código de Normas Alimentarias de Australia y Nueva Zelanda. Por ejemplo, los productos etiquetados como "sin gluten" en el extranjero no serían elegibles si no cumplen con las normas reglamentarias de Nueva Zelanda para tales declaraciones.
Además, los productos elegibles deben proceder de países cuyas regulaciones de etiquetado estén alineadas con las normas del Codex y hayan estado en vigor durante al menos cinco años con una supervisión de cumplimiento establecida.
Ciertas categorías de productos están excluidas de la prueba y deben seguir cumpliendo plenamente con los requisitos existentes de etiquetado físico y composición según la legislación aplicable, incluido el Código de Normas Alimentarias de Australia y Nueva Zelanda, la Norma de Alimentos Suplementados de 2016 y el Reglamento de Suplementos Dietéticos de 1985. Los productos excluidos incluyen suplementos dietéticos, alimentos suplementados, alimentos para fines especiales, bebidas alcohólicas, kava y jalea real.
A través de esta prueba, el Gobierno de Nueva Zelanda tiene como objetivo explorar cómo el etiquetado digital puede mejorar el acceso de los consumidores a la información del producto, facilitar la innovación en las prácticas minoristas y apoyar un marco reglamentario moderno sin comprometer los estándares de seguridad alimentaria.
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