Las autoridades de Taiwán, encabezadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (TFDA) en colaboración con la Administración de Promoción de la Salud (HPA), han presentado un anteproyecto de marco para un sistema de etiquetado nutricional en la parte frontal del envase (FOP) basado en los colores rojo, amarillo y verde. La iniciativa tiene como objetivo proporcionar a los consumidores una herramienta sencilla e intuitiva para evaluar la calidad nutricional de los productos alimenticios y facilitar la adopción de hábitos alimenticios más saludables.
La propuesta se ajusta a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, que señala que las dietas poco saludables constituyen un factor de riesgo importante para las enfermedades no transmisibles (ENT). Los datos de la encuesta nacional de nutrición indican que aproximadamente el 63 % de los adultos taiwaneses supera los niveles recomendados de ingesta de sodio, mientras que el 17,3 % consume una cantidad excesiva de azúcares libres, lo que pone de relieve la necesidad de contar con orientaciones nutricionales más claras.
El sistema de clasificación adopta un enfoque basado en un código de colores según el contenido de tres nutrientes clave: azúcar, sodio y grasas saturadas. Utilizando una referencia estandarizada por cada 100 g (sólidos) o 100 mL líquidos), los alimentos se clasificarán de la siguiente manera:
1. Verde: niveles bajos de los nutrientes de referencia (p. ej., ≤ 5 g de azúcar, ≤ 120 mg , ≤ 1,5 g de grasas saturadas en los alimentos sólidos)
2. Rojo: niveles elevados que superan los umbrales definidos (p. ej., ≤ 15 g de azúcar, ≤ 500 mg , ≤ 4,5 g de grasas saturadas en los alimentos sólidos)
3. Amarillo: niveles intermedios entre los dos umbrales
Este modelo de etiquetado interpretativo está diseñado para mejorar la comprensión de los consumidores en comparación con las tablas nutricionales tradicionales y fomentar una reformulación más saludable de los productos por parte de la industria. La política se ha elaborado basándose en las mejores prácticas internacionales, datos de consumo nacionales y consultas con las partes interesadas, incluyendo las aportaciones de expertos de los sectores médico, nutricional y alimentario. El concepto se propuso inicialmente durante el Foro Nacional «Taiwán Saludable 2025» y ha recibido el apoyo de las más altas instancias del Gobierno. La TFDA ha indicado que el borrador de las directrices se someterá a nuevas consultas con las partes interesadas antes de su implementación. Se espera que la iniciativa oriente a los fabricantes de alimentos hacia formulaciones más saludables, al tiempo que refuerza las estrategias de salud pública destinadas a reducir las enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación.