La Oficina de Normalización de Tanzania (TBS) ha publicado un borrador de norma —AFDC 15 (3835) DTZS— en el que se establecen requisitos exhaustivos para los caramelos líquidos destinados al consumo humano, que abarcan desde la composición y la higiene hasta el envasado y el etiquetado.
Definición de caramelos líquidos
Según el borrador de la norma, los caramelos líquidos se definen como productos de confitería formulados principalmente a partir de azúcares como la sacarosa, el jarabe de glucosa, el jarabe de fructosa o combinaciones de estos, procesados hasta alcanzar un estado semifluido o fluido y envasados para su consumo directo. El producto también puede contener ácidos alimentarios, aromas, colorantes y otros aditivos alimentarios permitidos o ingredientes funcionales.
Requisitos de calidad y físicos
La norma especifica que los caramelos líquidos deben tener una textura suave y homogénea, sin impurezas visibles, grumos ni separación de fases. Los productos deben tener un aspecto brillante y lustroso, sin recristalización del azúcar, sedimentos ni turbidez a lo largo de su vida útil normal. Deben tener un sabor dulce característico —a veces ácido o afrutado, dependiendo de la formulación— y estar totalmente libres de olores extraños, amargor, ranciedad u olor a quemado. Los productos también deben permanecer estables en condiciones normales de almacenamiento, sin fermentación, producción de gases ni deterioro microbiano.
Requisitos de composición
La norma identifica el azúcar, el agua y la gelatina como los tres ingredientes esenciales. También se permite una amplia gama de ingredientes opcionales, entre los que se incluyen la miel, las vitaminas y los minerales, los extractos de hierbas, las frutas frescas o secas, el chocolate, el cacao en polvo, el café, el té, los frutos secos comestibles, la lecitina, la goma xantana, el jarabe de maíz, el jarabe de arroz, las claras de huevo en polvo y los aromas.
En cuanto a los parámetros fisicoquímicos específicos, la norma exige que las cenizas insolubles en ácido no superen el 0,2 % en base seca, que las cenizas sulfatadas se mantengan por debajo del 2,5 %, que los azúcares reductores sean de al menos el 10 % en base seca y que el pH se sitúe entre 3,0 y 4,5.
Seguridad microbiológica
El borrador establece límites microbiológicos estrictos para los caramelos líquidos. Debe haber ausencia total de Salmonella, E. coli y Staphylococcus aureus. El recuento de levaduras y mohos no debe superar las 100 UFC por gramo. Los ensayos deben realizarse de conformidad con los métodos estándar pertinentes de Tanzania.
Contaminantes
El contenido de metales pesados en los caramelos líquidos debe ajustarse a los límites establecidos en la Norma General del Codex para Contaminantes y Toxinas en los Alimentos (CODEX STAN 193). Todos los aditivos alimentarios utilizados deben cumplir con la Norma General del Codex para Aditivos Alimentarios (CODEX STAN 192).
Higiene
Los fabricantes deben producir caramelos líquidos de acuerdo con las Buenas Prácticas de Higiene prescritas en la norma TZS 109, garantizando una manipulación segura e higiénica a lo largo de todo el proceso de producción.
Envasado y etiquetado
Los caramelos líquidos deben envasarse en recipientes aptos para uso alimentario que no comprometan la calidad ni la seguridad del producto. Las etiquetas deben indicar de forma clara y permanente el nombre del producto, el nombre y la dirección del fabricante, el número de lote o código, la fecha de fabricación y de caducidad, el peso neto, el país de origen, la lista de ingredientes, las condiciones de almacenamiento, el nombre comercial o la marca, si procede, y las declaraciones de alérgenos.
El proyecto de norma toma como referencia la norma nacional china GB/T 31320-2014 sobre caramelos líquidos y se ajusta a múltiples normas de Tanzania y del Codex Alimentarius. La Oficina ha invitado a las partes interesadas a revisar y aportar comentarios antes de que se finalice la norma.