Los excipientes se definen como sustancias distintas de los principios activos (APIs) que se utilizan en la formulación de un producto farmacológico para su estabilización a largo plazo. Desempeñan un papel fundamental en la formulación de un medicamento estable y en su administración. Idealmente, un excipiente no presenta ninguna propiedad medicinal, pero facilita la absorción del fármaco.
Dado que los excipientes son una parte importante del proceso de desarrollo de medicamentos, es necesario elegir el excipiente (o la combinación de excipientes) adecuado para el medicamento en cuestión. Existen los siguientes tipos de excipientes que se pueden utilizar tanto de forma individual como combinada:
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Papel de los excipientes
Aunque los excipientes no activos desempeñan un papel importante en la formulación de un medicamento, son necesarios para una administración eficaz del fármaco. Algunas de las funciones principales que tienen los excipientes son:
- Acelerar el proceso de administración del fármaco al facilitar el proceso de fabricación
- Mejorar y salvaguardar la estabilidad del fármaco
- Contribuir a la identificación del producto al tiempo que se mejora su seguridad
- Mejora de la eficacia y la administración del fármaco
- Mantenimiento de la integridad del producto farmacéutico
Aunque los excipientes son sustancias inertes en el producto farmacológico, pueden dar lugar a efectos adversos si no se utilizan correctamente. Por lo tanto, identificar, analizar y utilizar el excipiente adecuado es necesario para garantizar un resultado seguro del medicamento. Para obtener asistencia en relación con los excipientes, póngase en contacto con Freyr en sales@freyrsolutions.com.