Es bien sabido que el riesgo de un producto químico depende principalmente de su toxicidad intrínseca y del grado de exposición. En la gestión de sustancias químicas, determinar la toxicidad es necesario para comprender su capacidad de causar efectos adversos cuando un organismo, población o sistema se expone a dicha sustancia o agente específico.
En todo el mundo, las decisiones regulatorias sobre sustancias químicas industriales, productos farmacéuticos, cosméticos y plaguicidas se toman basándose en la evaluación de la toxicidad. Dado que las sustancias químicas pueden tener numerosos efectos tóxicos en el cuerpo humano, los fabricantes deben recopilar cuidadosamente los informes de evaluación toxicológica para lanzar sus productos a nivel global con el máximo cumplimiento. A continuación, enumeramos algunos de los estudios que se utilizan con frecuencia para la evaluación de peligros y toxicidad:
- Toxicidad aguda
- Carcinogenicidad
- Mutagenicidad y genotoxicidad
- Irritación cutánea y ocular
- Sensibilización
- Toxicidad reproductiva y del desarrollo
- Toxicidad por dosis repetidas
- Toxicocinética
Dado que los estudios toxicológicos mencionados anteriormente son fundamentales para la seguridad y eficacia de un producto químico y, por lo tanto, determinan su lanzamiento global, los fabricantes no deben correr riesgos de incumplimiento si no cuentan con experiencia interna. Deben considerar la posibilidad de contratar a toxicólogos certificados por DABT y ERT para los servicios de evaluación de riesgos y peligros toxicológicos. Manténgase informado. Cumpla con las normativas.
