Con los años, las organizaciones internacionales y la industria farmacéutica han observado los efectos perjudiciales que esto tiene sobre el medio ambiente. Durante todas las etapas de su ciclo de vida, los productos médicos interactúan con el entorno, pero es en la fase de producción donde se producen la mayoría de los efectos.
Los productos farmacéuticos se liberan en el medio ambiente a través de una compleja red de vías, lo que hace que este problema sea multifacético; no es posible señalar una única fuente directa.
- Liberación industrial directa
- Liberación indirecta a través de la excreción humana y animal
- Eliminación inadecuada de medicamentos no utilizados.
Preocupaciones como la gestión de residuos, la resistencia a los antibióticos, los envases y las emisiones de CO2 están recibiendo cada vez más atención.
Afortunadamente, gracias a la atención internacional, existe una presión cada vez mayor para lograr mejores normas y directrices que garanticen un mañana más ecológico. Muchas organizaciones internacionales y organismos reglamentarios buscan y proporcionan directrices para que las empresas y las personas reduzcan su impacto ambiental al tiempo que crean medicamentos y fármacos de calidad. Se está produciendo un cambio consciente hacia prácticas y una producción sostenibles de medicamentos y fármacos químicos.
EPA
La Agencia de Protección Ambiental proporciona directrices para que las organizaciones establezcan objetivos, reduzcan sus emisiones de GEI (gases de efecto invernadero) e informen sobre ellas. También ofrecen hojas de ruta para que las organizaciones mejoren su gestión de residuos y reduzcan costes con el fin de respaldar la sostenibilidad.
ISPE
La Sociedad Internacional de Ingeniería Farmacéutica recomienda normas de contabilidad específicas para diversas categorías de alcance 3 ascendente. Estas hacen hincapié en un enfoque holístico que incluye la participación de los proveedores y las decisiones comerciales internas.
WHO
La World Health Organization desempeña un papel fundamental en la elaboración de directrices para la gestión de las emisiones atmosféricas en la industria farmacéutica. Las empresas deben garantizar un entorno controlado y un control eficaz del polvo, el vapor y los gases para cumplir con las normas de la WHO.
EMA
La Agencia Europea de Medicamentos ha establecido estrictas normas de calidad para el uso del agua en el proceso de fabricación farmacéutica. Estas normas abarcan diferentes grados de agua, incluida el agua purificada.
Para marcar una diferencia cuantificable, aquí presentamos algunas tendencias y estrategias que pueden ayudar a cumplir las directrices y a superarlas:
- Uso eficiente de la energía: actualice las instalaciones y los equipos para que consuman menos energía. Esto puede implicar el uso de fuentes de energía renovables, como la energía solar o eólica, la optimización de los procesos de producción para reducir el consumo de energía y la implementación de tecnologías de edificios inteligentes.
- Conservación del agua: dado que el agua desempeña un papel fundamental en la fabricación de medicamentos, las empresas se centran ahora en plantas de tratamiento de aguas residuales equipadas con tecnologías avanzadas. La planta de tratamiento de aguas residuales de Novartis en Rumanía, que utiliza tecnología de filtros de carbono, es una muestra del compromiso de la industria con la gestión responsable del agua.
- Gestión de residuos: el exceso de envases, junto con la eliminación de medicamentos y sustancias químicas no utilizados, constituye otro ámbito en el que las empresas pueden centrar sus esfuerzos.
- Inversión en I+D: para obtener resultados a largo plazo, las empresas deben investigar y encontrar opciones sostenibles para los métodos actuales. Sabiendo que el cambio requiere tiempo, es fundamental invertir adecuadamente el tiempo y los recursos. Explore soluciones innovadoras para la reducción de residuos, el reciclaje de disolventes y la fabricación eficiente desde el punto de vista energético.
- Química ecológica: se centra en el diseño y el uso optimizado de productos y procesos químicos para reducir o eliminar el uso de sustancias tóxicas.
En conclusión, las empresas farmacéuticas se encuentran en una encrucijada al intentar orientarse en el panorama de la sostenibilidad mientras cumplen con las normas reglamentarias y de cumplimiento actuales. Con estas estrategias y otras, la transición hacia un proceso farmacéutico más consciente y ecológico es posible y está al alcance de la mano.
