El Ministerio de Seguridad de Alimentos y Medicamentos (MFDS) de Corea del Sur ha emitido la Notificación N.º 2026-43, por la que se modifican las normas y especificaciones para los alimentos funcionales saludables. Los requisitos revisados entraron en vigor el 11 de junio de 2026 e introducen actualizaciones en los estándares de ingredientes funcionales, las fuentes de nutrientes aprobadas, los métodos analíticos y los requisitos de etiquetado de seguridad para el consumidor. Las modificaciones revisan las especificaciones de ocho ingredientes funcionales reconocidos, incluidos las isoflavonas de soja, el extracto de Haematococcus pluvialis, la lecitina y la proteína de mucopolisacáridos. Los cambios incluyen niveles actualizados de ingesta diaria, normas de fabricación, especificaciones de calidad y declaraciones de precaución. Entre las revisiones, la ingesta diaria recomendada para el extracto de Haematococcus pluvialis se ha incrementado de 4–12 mg a 6–12 mg, mientras que el nivel de ingesta diaria para la proteína de mucopolisacáridos se ha ajustado a 2 g. Para mejorar la protección del consumidor, la autoridad amplió los requisitos de etiquetado de precaución para determinados productos. En concreto, los alimentos funcionales saludables que contienen extracto de semilla de onagra deben incluir ahora una advertencia que aconseje que los niños, las mujeres embarazadas y las mujeres en período de lactancia eviten su consumo. También se actualizaron precauciones de uso adicionales para ingredientes como el extracto de hoja de guayaba. La revisión amplía aún más la gama de fuentes de nutrientes aprobadas al añadir gluconato ferroso como fuente permitida de hierro y citrato de zinc como fuente reconocida de zinc. Además, la proteína de leche hidrolizada ha sido reconocida recientemente como un ingrediente funcional que puede contribuir a mejorar la calidad del sueño. También se introdujo una nueva prueba de reacción de yodo-almidón y un método analítico para materiales de gel de aloe. El método identifica la posible adulteración de almidón mediante una reacción de cambio de color del reactivo de yodo, lo que proporciona una herramienta adicional para verificar la autenticidad de los ingredientes y la calidad del producto.
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