La Oficina Nacional de Materias Primas Agrícolas y Normas Alimentarias (ACFS) ha aplicado oficialmente una nueva directiva que exige una documentación de calidad y seguridad más estricta para todos los granos de cacahuete importados. La medida, que entró en vigor el 25 de mayo de 2026, tiene como objetivo supervisar y controlar rigurosamente la contaminación por aflatoxinas en los productos agrícolas importados. En virtud de la nueva normativa, los importadores con licencia deben presentar pruebas exhaustivas de la certificación de calidad y seguridad al funcionario autorizado antes de cada importación. La documentación obligatoria incluye: 1. Certificación estándar: una copia del certificado de normas de productos agrícolas para granos de cacahuete (TAS 4702-2014) o una certificación extranjera equivalente reconocida por la legislación tailandesa. 2. Informes de ensayos de laboratorio: un informe analítico oficial que detalla los niveles totales de aflatoxinas (B1, B2, G1 y G2) emitido exclusivamente por un laboratorio acreditado bajo las normas ISO/IEC 17025. 3. Factura comercial: facturas comerciales de envío estándar que acompañan a la carga. Sanciones estrictas por incumplimiento: la ACFS ha advertido que el incumplimiento de estas normas, o la presentación de declaraciones falsas y documentos falsificados, dará lugar a sanciones severas. Los importadores que no cumplan con la normativa se enfrentan a la suspensión inmediata o revocación de sus licencias de importación, además de la posible persecución legal conforme a la legislación tailandesa. La regulación se alinea con los esfuerzos continuos de Tailandia para elevar las normas de seguridad alimentaria y proteger a los consumidores nacionales de los contaminantes fúngicos tóxicos que se encuentran comúnmente en los productos agrícolas mal almacenados.
Noticias para el consumidor: Región