Con un número creciente de solicitudes de nuevos fármacos y estudios clínicos realizados para demostrar la eficacia y seguridad de nuevas moléculas, se vuelve fundamental para las organizaciones farmacéuticas difundir información científica al público objetivo a través de publicaciones en una revista científica de renombre. El avance del conocimiento, la capacidad de aprovechar el conocimiento existente de nuevas maneras y su ejecución simplemente definen la calidad de la redacción científica dirigida al público objetivo, incluida la comunidad normativa. Se requiere un alto nivel de comprensión y verificación para redactar y revisar documentación científica sobre una molécula específica.
La Asociación Americana de Redacción Médica (AMWA) y la Asociación Europea de Redacción Médica (EMWA) son las organizaciones educativas que desarrollaron el código de ética que deben seguir los redactores científicos. Para mantener los estándares de Buenas Prácticas de Publicación (GPP3), la Sociedad Internacional de Profesionales de Publicaciones Médicas (ISMPP) y el Comité Internacional de Editores de Revistas Médicas (ICMJE) han presentado directrices y un formato estructurado que deben seguir las organizaciones farmacéuticas.
Cuestiones Éticas en la redacción científica
La industria de las ciencias de la vida entiende la redacción científica como un medio que se ocupa de crear contenido técnico de alta calidad para la comunidad científica. Aborda cuestiones relacionadas con la ciencia que incluyen nuevos descubrimientos de teoría, mecanismo y síntesis de diversos productos químicos en la industria biofarmacéutica. Sin embargo, a veces la información científica publicada se duplica de forma poco ética para obtener un beneficio económico.

Preservar la integridad de la redacción científica
“La ciencia no conoce país porque el conocimiento pertenece a la humanidad y es la antorcha que ilumina el mundo.” - Louis Pasteur
Un redactor científico requiere habilidades como la comprensión adecuada, la interpretación y la síntesis de datos científicos y estadísticos complejos a través de revistas científicas, literatura, etc., para proporcionar una guía eficaz a otros científicos e investigadores. Seguir la antigua estructura de Introducción, Métodos, Resultados y Discusión (IMRAD) permite a los redactores organizar sus manuscritos de manera eficaz.
Un excelente redactor científico es capaz de:
- Tener claridad sobre el propósito del ensayo
- Comprensión profunda de la investigación
- Potencial para reflejar y organizar la ideación de la redacción
- Capacidad para comunicar los hallazgos de la investigación en su escritura.
Un manuscrito científico es rechazado cuando hay falta de originalidad, relevancia e insuficiencia en los resultados reportados. La inserción de contenido voluminoso en los manuscritos desvía el enfoque del objetivo, haciendo que la pieza completa sea difícil de interpretar. Una revisión exhaustiva del manuscrito asegura un formato adecuado de los resultados, evita errores gramaticales o de lenguaje y mejora la calidad de la comunicación de la investigación. Para el cumplimiento, contacte a un equipo que asegure que la información seleccionada esté en conjunto con los requisitos de la revista preseleccionada. Contacte a Freyr hoy mismo.