La industria global de productos de cuidado personal está valorada actualmente en aproximadamente 13.200 millones de USD y se espera que crezca aún más en los próximos años. Con el aumento de estas cifras, el Senado de los Estados Unidos ha propuesto una Ley de Seguridad de Productos de Cuidado Personal, un proyecto de ley, para fortalecer las regulaciones de los ingredientes de los productos de cuidado personal y proteger la salud del consumidor.
Si bien la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) es responsable de supervisar los productos de cuidado personal en los Estados Unidos (US), no regula los ingredientes involucrados en el proceso de fabricación. Por lo tanto, la agencia no puede retirar estos productos en caso de efectos adversos. Para superar esto, la FDA está dando un paso más para mejorar la seguridad de la salud del consumidor al regular de forma más estricta los ingredientes utilizados en la fabricación de estos productos.
Seguridad de los Ingredientes
Las regulaciones de los ingredientes de los productos cosméticos y de cuidado personal se actualizarán por primera vez en los últimos 80 años. El Cosmetic Ingredient Review (CIR), un panel de expertos, se estableció inicialmente para revisar los ingredientes cosméticos de forma independiente. El panel ha expresado su preocupación por el uso de altas concentraciones de ciertos ingredientes en productos de cuidado personal. Las preocupaciones del panel aumentaron radicalmente después de recibir informes de efectos negativos para la salud.
Una de las principales preocupaciones fue que, si bien algunos de los ingredientes son seguros de usar a un nivel de baja concentración, usarlos a una concentración más alta podría dañar la salud del consumidor.
Ley de Seguridad de Productos de Cuidado Personal
Según la Ley de Seguridad de Productos de Cuidado Personal, la FDA deberá evaluar al menos cinco ingredientes de un producto de cuidado personal cada año. El propósito de la Ley es determinar la seguridad de los productos de cuidado personal y su uso. El proceso de revisión, según el proyecto de ley, ofrece una guía concreta a los fabricantes sobre el uso de los ingredientes, es decir, si deben usarse o no, o si se requieren advertencias para el consumidor. El conjunto de productos químicos que deben revisarse primero son:
- Conservantes (Diazolidinil urea, Propilparabeno, Cuaternio-15) utilizados en una variedad de productos como champú, loción, desodorante, acondicionador, etc.
- Agentes aglutinantes (Ftalato de dietilo) utilizados en cosméticos y fragancias.
- Ingredientes (Glicol de metileno/formaldehído) utilizados en productos para el tratamiento capilar.
El papel de la FDA
Una vez que la Ley entre en vigor, otorgará a la FDA la autoridad para:
- Retirar productos de cuidado personal que puedan suponer una amenaza para la salud del consumidor.
- Requiere etiquetado para productos que consisten en ingredientes considerados inapropiados para niños y que deben ser administrados por profesionales
- Pedir al fabricante que publique la información completa del etiquetado (incluidos ingredientes y advertencias) en línea
- Solicite al fabricante que proporcione información de contacto para que los consumidores puedan informar cualquier evento adverso; los fabricantes también deben informar los casos de eventos adversos graves a la FDA en un plazo de 15 días
- Exigir a los fabricantes que se registren anualmente ante la FDA para proporcionar información sobre los ingredientes utilizados en la fabricación de los productos
- Emitir reglamentos sobre las Buenas Prácticas de Fabricación (GMP) de productos de cuidado personal
La Ley también autoriza a la FDA a cobrar tasas a los fabricantes de productos de cuidado personal para financiar las actividades mencionadas. El CIR también ha confirmado su apoyo a la FDA en este sentido, proporcionando informes precisos de evaluación de seguridad y datos relevantes.
¿Cómo afectará el proyecto de ley a la industria de productos de cuidado personal? Esta pregunta solo podrá responderse una vez que se apruebe el proyecto de ley. Manténgase al tanto de la información y las actualizaciones reglamentarias. Manténgase informado. Manténgase en cumplimiento.