Las declaraciones de productos cosméticos son una parte integral de cualquier etiqueta de cosméticos. Son una excelente herramienta de marketing para ayudar a los consumidores a tomar una decisión informada entre una gama de productos similares. Para asegurar que los usuarios estén bien informados sobre los productos cosméticos, la Comisión Europea (CE) regula las declaraciones de productos cosméticos bajo el Artículo 20 del Reglamento Europeo de Cosméticos n.º 1223/2009. El propósito de la reglamentación es proteger a los consumidores de declaraciones engañosas sobre la seguridad y eficacia de los productos cosméticos. Antes de profundizar en los detalles de las reglamentaciones sobre declaraciones de productos cosméticos, echemos un breve vistazo a los conceptos básicos de las declaraciones de productos cosméticos.
¿Qué es una declaración cosmética?
Una afirmación cosmética tiene como objetivo explicar los efectos del producto, ayudar al comprador a decidirse al elegir un producto o hacer que el producto sea más deseable que la competencia. Normalmente, las afirmaciones cosméticas se utilizan para publicitar el producto final y pueden aparecer en la etiqueta, anuncios, periódicos, sitios web, etc.
Declaraciones sobre cosméticos: Criterios comunes para cumplir
Según el Reglamento (UE) n.º 655/2013 de la Comisión Europea, las alegaciones de los productos cosméticos deben seguir los siguientes criterios comunes:
- Cumplimiento legal – Ningún producto cosmético debe alegar un beneficio particular cuando se trata de un mero cumplimiento de los requisitos legales mínimos. Por ejemplo, los cosméticos no pueden alegar “No testado en animales”, ya que las pruebas en animales están legalmente prohibidas.
- Veracidad – Si una declaración especifica la presencia de un ingrediente particular, entonces este debe estar deliberadamente presente en el producto.
- Soporte probatorio – Las afirmaciones deben estar respaldadas por pruebas adecuadas y verificables.
- Honestidad – Las afirmaciones no deben exceder el rendimiento real del producto.
- Imparcialidad – Las afirmaciones deben ser objetivas y no deben denigrar la imagen de los competidores.
- Toma de decisiones informada – Las afirmaciones deben ser claras y comprensibles para los usuarios finales.
Si bien las regulaciones de productos cosméticos varían de una región a otra, las regulaciones de la UE se consideran las más estrictas, especialmente en cuanto a las declaraciones. El propósito de estas regulaciones es asegurar que la información transmitida a los consumidores sea útil, comprensible y fiable. La información se distribuye ampliamente en cuatro anexos publicados por la Comisión Europea y los Member States de la UE; dos de ellos fueron introducidos recientemente. Con el desarrollo dinámico de las regulaciones, la necesidad del momento es decodificarlas y alinearse con ellas lo antes posible para una entrada conforme al mercado.